Hubiera
sido más fácil decirle que no la amaba, dejarle claro que cada caricia, cada
beso y cada palabra la llevarían a cometer un craso, la dejarían en frente de
una puerta en la que si se atrevía a dar un paso perdería la cordura.
Media
década de conocidos, 102 días de enamorados y mil palabras que reflejaban la
angustia de mi alma, mil y un pensamientos recorrían mis venas como gotas de
agua que recorren el oscuro tallo de un árbol que ha soportado más que una
fuerte tormenta, pensamientos que me hacen recordar mi oscuro pasado, aquel
hombre pederasta que había desatado su furia sobre mí con su flagelo, aquel
hombre que me quitó mi infancia y me hizo ver el mundo de una forma tan
prístina, tan pagana, un hombre que sentenció mi futuro de una manera indirecta;
pero ese no era mi único pensamiento, también recordaba esa noche en la que
Alessa me entregó su cuerpo sin pero alguno, su cabello oscuro como la noche,
el café de sus ojos que me dejaban ver esa inocencia y esa dulzura, un cuerpo
perfecto… ¡Era la mujer que todos querían!, pero esa noche después de haber
compartido un par de pócimas en el ápice de aquella torre y como único testigo
de aquella entrega de amor, era la luna, esa luna que nos miraba con tanta
ternura, que nos bailaba al son de un hermoso ditirambo.
La
magia de la noche nos siguió envolviendo y cada segundo que pasaba nos acercaba
al despertar de un hermoso sueño en el que la realidad era que tendría que
pasar mucho tiempo para volverla a ver, algo que ella no aceptaba pero tenía
que resignarse a ello.
El día de mi partida ella se encontraba muy
hermosa, un vestido blanco que detallaba cada curva de su cuerpo pero algo que
me marcó fueron aquellas lágrimas, lágrimas que no sabía si eran de felicidad o
tristeza, lágrimas que comparadas con un zafiro, este no tendría valor. Ese día
no sabía cómo sentirme, muy bien porque mejoraría el futuro de ambos o triste,
porque no la vería por un largo tiempo.
Algo
que jamás me perdonaré fue que al amanecer del día siguiente me llamaron para
decirme que ella ya no volvería más...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEs creativo e interesante. Bien los aspectos de presentación y estética escritural aunque podrían mejorar (algunos de los términos están incorrectamente utilizados). Tiene valor literario. Topografías y cronografías hubiesen podido fortalecerse. Cal. 4.0
ResponderEliminar