sábado, 11 de mayo de 2013


                               AMOR, PLACER O PASIÓN

Hubiera sido más fácil decirle que no la amaba, dejarle claro que cada caricia, cada beso y cada palabra la llevarían a cometer un craso, la dejarían en frente de una puerta en la que si se atrevía a dar un paso perdería la cordura.

Media década de conocidos, 102 días de enamorados y mil palabras que reflejaban la angustia de mi alma, mil y un pensamientos recorrían mis venas como gotas de agua que recorren el oscuro tallo de un árbol que ha soportado más que una fuerte tormenta, pensamientos que me hacen recordar mi oscuro pasado, aquel hombre pederasta que había desatado su furia sobre mí con su flagelo, aquel hombre que me quitó mi infancia y me hizo ver el mundo de una forma tan prístina, tan pagana, un hombre que sentenció mi futuro de una manera indirecta; pero ese no era mi único pensamiento, también recordaba esa noche en la que Alessa me entregó su cuerpo sin pero alguno, su cabello oscuro como la noche, el café de sus ojos que me dejaban ver esa inocencia y esa dulzura, un cuerpo perfecto… ¡Era la mujer que todos querían!, pero esa noche después de haber compartido un par de pócimas en el ápice de aquella torre y como único testigo de aquella entrega de amor, era la luna, esa luna que nos miraba con tanta ternura, que nos bailaba al son de un hermoso ditirambo.

La magia de la noche nos siguió envolviendo y cada segundo que pasaba nos acercaba al despertar de un hermoso sueño en el que la realidad era que tendría que pasar mucho tiempo para volverla a ver, algo que ella no aceptaba pero tenía que resignarse a ello.

 El día de mi partida ella se encontraba muy hermosa, un vestido blanco que detallaba cada curva de su cuerpo pero algo que me marcó fueron aquellas lágrimas, lágrimas que no sabía si eran de felicidad o tristeza, lágrimas que comparadas con un zafiro, este no tendría valor. Ese día no sabía cómo sentirme, muy bien porque mejoraría el futuro de ambos o triste, porque no la vería por un largo tiempo.

Algo que jamás me perdonaré fue que al amanecer del día siguiente me llamaron para decirme que ella ya no volvería más...

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Es creativo e interesante. Bien los aspectos de presentación y estética escritural aunque podrían mejorar (algunos de los términos están incorrectamente utilizados). Tiene valor literario. Topografías y cronografías hubiesen podido fortalecerse. Cal. 4.0

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